ActualidadOpiniónPatricia Suárez

¡Contigo aprendí!

«Contigo aprendí, que existen nuevas y mejores emociones

Contigo aprendí, a conocer un mundo nuevo de ilusiones

Aprendí, que la semana tiene más de siete días, a hacer mayores mis contadas alegrías y a ser dichosa, yo contigo aprendí.

Contigo aprendí, a ver la luz del otro lado de luna,

Contigo aprendí, que tu presencia no la cambio por ninguna….”

Qué bella letra para una canción, que describe todo lo que he aprendido y me queda por aprender de mi hermana, Tachís.

Cuánto me  puede enseñar este ángel, que un 7 de Julio, hace 33 años, llegó a nuestras vidas creando caos y confusión (diagnosticada de Retraso mental severo). Mi madre se sigue sintiendo, a día de hoy, culpable, culpable por no haber podido ofrecer dentro de su vientre, todo lo necesario para evitar  lo acontecido. Yo contaba con 14 años, vi su luz desde el primer momento que la tuve delante. Pero sentía dolor, dolor por no poder ayudar a mi hermana a sentarla junto al resto.

Ella me enseñó que todos estamos sentados en el mismo sitio, y que cada uno, necesita un asiento diferente, nada más. Inicié mis estudios universitarios como Maestra de Educación Especial. Necesitaba saber un porqué, un cómo…y descubrí el mejor sitio en el que puedas estar jamás, un mundo donde no hay diferencias, prejuicios, envidias…un mundo en el que soñar, reír, volar….. es vivir.

No he visto nunca seres tan puros, con tanta generosidad, con tanto amor; son nuestros auténticos maestros.Nunca dejemos de aprender de ellos y con ellos. Puede parecer extraño, pero teniendo una luz tan cerca, hace que veas todo de otra manera, valoras una simple sonrisa, del camarero que te acaba de servir el café, el guiño de una amiga que te encuentras por la calle y no tiene tiempo para parar y besarte, por que su vida llena de obligaciones le puede ; un «hola» del que vende los cupones todas las mañanas donde tú compras tu croissant, un «mañana será un mejor día» de tu madre porque te ha notado flojeras, valoras la vida en general y das gracias por lo que tienes.

Sí nos hubieran educado en la diversidad desde pequeñitos, nos hubiéramos ahorrado minutos y horas de lágrimas y rabia, minutos de porqué a mí, minutos de pensamientos egoístas y hubiéramos ganado minutos de felicidad.

Mi hermana me ha enseñado que cada día es un lienzo en blanco nuevo, el cual, lo vas pintando en función de cómo lo vayas viviendo, y que cuando acaba ese lienzo representa todas las emociones que has vivido y…sí está pintado en colores grises o negros,¡ rómpelo!; por el contrario sí tiene mil colores  guárdalo en un trocito de tu corazón, y así,  día a día, vas amueblando tu corazón y empiezas a comprender más a esa personita que llegó para darte luz.

No se nos debe olvidar que solamente se muere una vez, pero se vive todos los días.

 

 

Patricia Suárez/

Trabajadora Social y Maestra en Pedagogía Terapéutica

About Author

Comment here